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miércoles, 23 de enero de 2013

«El patrimonio de las fábricas de armas no debe salir de Asturias, salvo el archivo»

Francisco Ramos Oliver, ayer, 
en la exposición del Regimiento «Asturias», en Trascorrales.
 miki lópez
General de División, hablará hoy en Trascorrales sobre la historia del Regimiento «Asturias»


El general Francisco Ramos Oliver, ex director del Instituto de Historia y Cultura Militar y ex coronel del Regimiento «Príncipe», pronunciará hoy una conferencia sobre la historia del Regimiento «Asturias», del que se conmemora su 350.º aniversario, en Trascorrales, a las 19.30 horas.

-¿Cuál será su aportación en la conferencia?
-Pondré al Regimiento «Asturias» como ejemplo de valores morales. No contaré sus peripecias, sino que profundizaré en las enseñanzas que nos dejó a lo largo de su historia.
-¿Cuáles son?
-El valor, la abnegación, la lealtad, el espíritu de sacrificio y el heroísmo. Todos esos valores, que no son sólo de la milicia, sino que son morales, propios del ser humano.
-¿Qué singularidad destacaría de este regimiento?
-Que siempre mantuvo el nombre y que siguiendo su historial seguimos la historia de España.
-Acercar el Ejército a la sociedad es uno de los objetivos de los mandos. ¿Ayudan conmemoraciones como ésta?
-Estos actos para mí son muy importantes. España es nuestra nación, pero no deja de tener sus peculiaridades, y una de ellas es que no tiene una cultura de defensa y seguridad muy arraigada. Vive un tanto de espaldas a sus Fuerzas Armadas. Con la desaparición del servicio militar obligatorio todavía más, porque entonces por lo menos lo conocían o llegaban a quererlo. Pero lo cierto es que somos parte de la sociedad y nuestra misión es defenderla donde nos requieran, y prueba de ello es que estamos en sitios muy lejanos.
-¿Las misiones internacionales marcaron un antes y un después en la imagen del Ejército?
-Quizás el Ejercito en algunas capas de la sociedad tuviera mala imagen por algunas cuestiones históricas, pero yo creo que es más querido de lo que pueda parecer. Las misiones para la ayuda humanitaria y mantenimiento de la paz contribuyeron mucho. Otro elemento que contribuye al conocimiento del Ejército es la Unidad Militar de Emergencia, que actúa en todas las catástrofes.
-En el año 2002 mandó la Agrupación Táctica «Galicia VII» en Kosovo, en la que estaba el Regimiento «Príncipe», que es el de Asturias. ¿El mejor recuerdo de aquella época?
-Todos. La convivencia fue muy intensa durante más de seis meses, lejos de casa y de la familia. Además, con la población mantuvimos unas relaciones muy cordiales, tanto en Bosnia como en Kosovo, y nos sentimos muy queridos. Todos vimos llorar a los civiles cuando nos marchábamos.
-Formó parte del equipo que trabajó en las excavaciones arqueológicas de La Carisa.
-Un yacimiento muy interesante, al que llegué por casualidad. Fueron cinco años tan apasionantes como enriquecedores.
-¿Queda mucho de esa época por descubrir e investigar?
-La arqueología es una ciencia que no se acaba nunca, y creo que aún queda mucho por hacer porque hay muchas incógnitas por desvelar.
-¿Si tuviera que elegir a un militar asturiano a lo largo de la historia por cuál se inclinaría?
-Rafael del Riego es un personaje muy interesante, quizá por lo controvertido.
-¿El patrimonio histórico militar de Asturias está aprovechado?
-Las líneas de defensa de la Guerra Civil tienen un grado de conservación aceptable, pero el otro patrimonio es el de las fábricas de armas. La de la Vega se cerró y la de Trubia pertenece a una multinacional y ya no pertenece al Ejército. Tenemos preocupación por ese patrimonio y de forma especial sobre la biblioteca y el archivo. Estamos en contacto con las autoridades y la Universidad de Oviedo para recuperar todo ese patrimonio, que incluye armamento y esculturas. Lo que yo propuse es que no saliera de Asturias, salvo el archivo, que será más difícil porque tiene una normativa específica. Pero eso no quita para que se digitalice.
-La fórmula más práctica sería un museo militar.
-No estaría mal, pero tal vez los tiempos no estén para estos proyectos, que cuestan mucho dinero. Dirigí doce museos y sé de lo que hablo.
-¿Prado de la Vega sería aún aprovechable?
-Desde luego, y mi ilusión es que se conserve bien y sobre todo que se difunda su patrimonio para facilitar el acceso a los ciudadanos, porque es de todos los españoles.

martes, 22 de enero de 2013

«El Prerrománico y la industrialización son las señas de identidad de Oviedo»

Carmen Adams, M. R.
«No hay prisa, no debemos precipitarnos», asegura Carmen Adams, doctora en Historia del Arte. A su juicio, San Julián de los Prados y la fábrica de La Vega son «dos hitos» de la ciudad de Oviedo. Pero ahora, añade, «es tiempo de reflexionar y pensar qué se puede hacer con ello». Lo fundamental en la actualidad es su conservación porque son «las huellas de lo que en su día fue esta ciudad, y ningún país civilizado atenta contra su legado histórico».
«La identidad de Oviedo está escrita en su Patrimonio Histórico , y el Prerrománico asturiano y la industrialización son dos de sus principales señas». De San Julián de los Prados «todo está dicho». Declarado BIC, Bien de Interés Cultural, y Patrimonio de la Humanidad, «sus singulares pinturas son únicas en el mundo», explica Adams. Mientras, para hablar de la fábrica de La Vega cita al arquitecto Roberto Pane, quien subrayaba la importancia de los conjuntos, en el que el mérito reside «justamente por estar junto». En este caso, se cumple. Hay elementos de singular importancia «como el taller de cañones», pero la suma de aspectos como su distribución o su localización es lo que la dotan de auténtico valor. «Es la huella de la presencia fabril, y también monacal, en pleno centro histórico», señala. La conservación de ambos ejemplos del patrimonio ovetense «debe estar garantizada».
El alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, habla de una gran explanada capaz de albergar distintas actividades en La Vega. Carmen Adams, por su parte, considera que «debemos aprovechar la crisis para no tener prisa y no precipitarnos». «Es tiempo para reflexionar», sentencia, aunque lo que sí tiene claro es que «a las generaciones futuras hay que dejarle esto un poco mejor de como nos lo hemos encontrado». ¿Qué podemos hacer con ello?: «eso es algo que entre todos debemos debatir».
De acuerdo con el bulevar
Adams apuesta por «evitar el despilfarro y la ostentación». También por la «sensatez». Considera que no es aún el momento de hablar de medidas concretas, aunque reconoce, por ejemplo, como «buena idea» hacer un bulevar en la 'Y' para evitar así que la autopista «llegue hasta el mismo centro de la ciudad». En lo demás, no entra. «Por ahora hay que poner en valor. Después buscar soluciones».
Carmen Adams, profesora en Historia del Arte de la Universidad de Oviedo y autora de libros como 'La Asturias del cambio de siglo' o 'Notas sobre el patrimonio industrial asturiano' recalcó ayer estas ideas en el ciclo que coordina el urbanista Arturo Gutiérrez de Terán 'Oviedo mirando hacia el Este', con el que la Agrupación Municipal Socialista abre el debate sobre las posibilidades urbanísticas de Oviedo.